Un largo camino en la fidelidad y en el servicio a la Iglesia
por el cardenal Jean-Claude Turcotte

Su trato ha sido siempre sencillo y cordial. Las varias cuestiones que hemos afrontado han determinado un intercambio franco y directo que ha permitido expresar puntos de vista que han sido bien recibidos. Cada vez he salido de estos encuentros enriquecido, enriquecido por la luz de los conocimientos de este hombre que sabe iluminar las cuestiones más difíciles con la sabiduría que emana de sus opiniones.
Le agradezco al Señor que pueda poner mi persona a su servicio en los cometidos que me ha encomendado y asistirlo en el gobierno de la Iglesia.
La celebración de su 80 cumpleaños es para mí la ocasión de alegrarme con él por el largo camino recorrido a través de los años en la fidelidad y en el servicio a la Iglesia, y para darle gracias al Señor por habérnoslo dado como pastor.
En unión con la Iglesia de Montreal, le reafirmo mi afecto y mi admiración y le presento mis felicitaciones más sinceras. Le pido al Señor que le colme de sus bendiciones y le dé la salud, la audacia, la serenidad y el valor que se requieren para el ejercicio de su ministerio de comunión.